O noso proxecto

jueves, 26 de marzo de 2015

CARMEN PAZOS ESTONLLO


 "Nunca tuve tiempo libre, aunque que alguna vez fui al baile"
Carmen Pazos Estonllo de 65 años nació en Salcedo, La Ruibal. Mujer casada con tres hijas y dos hermanos. Su vida ha sido dedicada a trabajar en el campo y al cuidado de su familia.
  • ¿Tienes hermanos?
           Dos hermanos.
  • ¿Cómo fue tu infancia?
          Mi infancia fue una infancia buena, tenía vacas, cerdos, trabajaba en el campo, iba al colegio, iba a repartir la leche, tenía que ir al campo a trabajar y eso fue mi infancia, el trabajo.
  • ¿Cuántas personas vivían en tu casa?
             … diez.
  • ¿A qué se dedicaban tus padres?
          Mi madre estaba en casa, era una persona enferma, mi padre trabajaba en la Renfe.

  • ¿Hacíais algo las mujeres en cuanto al trabajo de casa?
          Hacíamos el trabajo de casa y el trabajo de campo y teníamos que ir al río a lavar la ropa, al lavadero.

  • ¿Cómo llegaba el dinero a casa?
          Con el sueldo de mi padre y con lo que nosotros ganábamos yendo a la ciudad a vender lo que plantábamos y así llegaba el dinero.

  • ¿Qué comíais?
          Pues comíamos pescado, carne, huevos, pan… y lo que se trabajaba… legumbres.

  • ¿Fuiste al colegio?
          Poco.

  • ¿Hasta cuándo estudiaste más o menos?
          Hasta siete…hasta diez años, fui al colegio hasta diez años, después nació mi hermano y como mi madre estaba enferma tuve que atenderlo.

  • ¿Había diferencia en el colegio entre niños y niñas?
         Mucha, sólo había o niñas o niños, no era mixto.

  • ¿Cómo era un día normal en tu vida?
         Pues un día de mi vida era levantarme a las seis de la mañana, tenía que ir al campo y venía del campo, tenía que hacer las cosas, ordeñar las vacas, repartir la leche, hacer la comida… ¡con doce años!

  • ¿Era religiosa tu familia?
          Sí.

  • ¿Ibais mucho a la iglesia?
          Los domingos

  • ¿Y cuándo eras pequeña qué te gustaría ser de mayor?
          Ama de casa, normal, lo que soy ahora.

  • ¿En qué trabajabas?
           En el campo.

  • ¿Desde qué edad empezaste?
           Desde los nueve años.

  • ¿Cuál fue tu primer trabajo?
          El campo, no salí del campo.

  • Pero en el que cobrabas
         No, no, no… nunca trabajé, nunca tuve sueldo. Mi primer trabajo fue a los cuarenta años, cuando fui autónoma. A los cuarenta años fui autónoma y luego fue mi primer trabajo.

  • ¿A qué edad te casaste?
          A los veinte años.

  • ¿Tuviste hijos?
           Tres hijas.

  • ¿A qué edades?
          A los veintiuno, veintidós y veintitrés años, seguiditos.

  • ¿A qué dedicabas tu tiempo libre?
          No tenía. Nunca tuve tiempo libre.

  • ¿Y no salíais de fiesta o así?
Sí, íbamos al baile de vez en cuando, pero no, tiempo libre no tenía.
  • ¿Cómo hacías para desplazarte?
          Andando o en taxi, en el autobús, también había, pero poco.

  • ¿Y alguien de tu familia tuvo que emigrar?
          No.

  • ¿Había machismo?
          Mucho.

  • ¿Y cómo os trataban?
          Bien.

  • ¿Y entre tu familia había machismo?
         Sí, pero puede haber machismo sin maltrato, había machismo pero… el hombre era el hombre y la mujer era la mujer y la mujer siempre tenía que hacer lo que mandaba el hombre.

  • ¿En cuánto la guerra, cómo la viviste, la posguerra?
          Yo la guerra la viví poco, viví las necesidades, la falta de muchas cosas.

  • ¿Y a tu familia le afectó?
         A mi familia más o menos, me murió el tío, le mataron en la guerra, mi abuelo estuvo preso.

  • ¿Y la posguerra?
         Pues fue la posguerra, yo la guerra no, porque con sesenta y cinco años no la viví.

  • ¿Y la dictadura?
          La dictadura fue igual. Lo bueno que tuvo la dictadura es que había trabajo, poco dinero, pocos sueldos, pero había trabajo.

  • ¿Alguna anécdota que contar?
          Muchas; que íbamos al baile, llegábamos tarde y las madres nos pegaban y cada vez que íbamos a una fiesta o un baile llegabas a casa y te pegaban, porque siempre llegabas tarde.

  • ¿Y os vestíais bien?
         Para los vestidos comprábamos uno de verano y otro de invierno y para ir al baile íbamos en zapatillas, las escondíamos y llegábamos el baile y poníamos los zapatos, porque si se rompían eses no había otros.

  • Bueno, ¿algo más?
         No.



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